
La semana pasada vi a un amigo por primera vez en el año y me preguntó si había dejado de cocinar/hornear. Él normalmente sigue mis historias en Instagram y notó que había disminuido mis “aventuras culinarias”. Admití con cierta tristeza, y le expliqué que a partir de que diagnosticaron a Paul (y que casi se muere), todas mis energías y presupuesto se han ido a mantenerlo vivo, llevarlo al veterinario, comprarle medicinas, etc.

Ya en junio se presentó la oportunidad de mudarme de regreso a donde Paul creció y donde tendría un patiecito donde estar más a gusto. La renta era un poco más barata y aunque tenía muchas comodidades en mi depa, decidí agarrar perros, plantas y posesiones y movernos de regreso. Y aunque es mi barrio prácticamente de toda la vida, ha sido difícil adaptarme de nuevo.

Como toda mudanza, tarda uno en “llegar”. Es como una plantita que se mueve de maceta. Hay que reacomodar las raíces y reconocer los viejos rumbos. Y me ha costado trabajo encontrarme. Tuve que acordarme de lo que hice cuando comencé a vivir sola hace algunos años. Y me vi en la cocina, cocinando, horneando, experimentando recetas nuevas y viejas. Y recuerdo haber encontrado ahí mi tranquilidad. Siempre con fondo musical, eso sí. Así que he comenzado poco a poco a hornear, a cocinar, a encontrar la mejor luz para mis fotos, a familiarizarme con mi nueva estufa. Y poco a poco me empiezo a acomodar.

Hay Paul para rato. O es lo que le he dicho, que se puede ir cuando él quiera. Mientras tanto, poco a poco nos estamos ajustando y la vida sigue. Y comienza el otoño y la época de los pies y la calabaza y los brownies. Hace dos semanas hice un pie de calabaza para generar fondos para una Xolo muy hermosa que se llama Catrina y me sobró poquito relleno.

Y bueno con ese poquito relleno quise hacer unos brownies, con una receta clásica que puede ser un lienzo para agregar nueces, frutos secos, frambuesas o blueberries, o salsita de calabaza, Quedaron buenísimos! (La receta de la calabaza queda pendiente :D)

Brownies clásicos (de mi libro de Dorie Greenspan, Dorie´s Cookies
- 71 gr (5 cucharadas) de mantequilla
- 170 gr de chocolate amargo
- 150 gr ( 3/4 tz) de azúcar
- 2 huevos
- 1 cucharita de vainilla
- 1/2 cucharita de sal
- 45 gr (1/3 tz) de harina
- Opcional: 1 tz de nueces picadas, o 1/2 tz de salsa de calabaza, un puño de frambuesas, etc.
Engrasas un molde de 20 x 20. Precalientas el horno a 160°C. Pones la mantequilla y chocolate trozado a derretir en baño maría. En cuanto esté bien incorporado, agregas el azúcar y retiras del fuego. En cuanto se enfríe un poco la mezcla, añades los huevos uno por uno. Sigue la vainilla, sal y harina. Colocas en el molde y vienen las nueces, fruta o salsitas adicionales. Van al horno por media hora, puedes rotar el molde a la mitad para que se cueza de forma pareja. Sacas en cuanto un palillo salga limpio. Desmoldas cuando se enfríe, no antes! Cortas con un cuchillo mojado. Listos!
Amo tu blog, tu creatividad, tus historias y tú flow…😉👍🏼
Me gustaLe gusta a 1 persona