
Por muchos años, tuve la enorme y poco común fortuna de vivir a una cuadra de mi trabajo. A cuatro minutos de puerta a puerta. Contando cuando el elevador no funcionaba y había muchedumbres qué esquivar en la calle.
Yo era muy feliz por ese detalle. Entre las muchas bondades, existía la de poder comer todos los días en mi casa. Podía asar una pechuga de pollo, hacerme una ensalada, vaya, dormir una siesta y hacerme unas quesadillas. A veces cocinaba una noche antes porque siempre lo he hecho, pero digamos que no tenía que hacerlo de manera imperativa si quería evitar comer en la calle.
Pero ciertos factores me orillaron a salir de esa zona de confort y regresar a mis antiguos barrios, buscando paz, áreas verdes y un patiecito para los perros. Y una renta menor. No había otro remedio que salir de la zona más cool de la ciudad, No me quejo, sin embargo, los ajustes obligados eran preparar desayuno (ah porque también corría a desayunar a mi casa) snacks, y lunch. Salir con el atácate completo. Comprar varios tuppers, planear las comidas y ser una godín de hueso colorado.
Por lo tanto, he estado buscando platillos que pueda hacer rápido, que sean balanceados y que no requieran muchos compartimentos para el transporte y ensamblaje a la hora de la comida, que es corta y de logística complicada.
Así que ayer tenía medio kilo de carne molida (res y cerdo), media calabacita, una zanahoria y una lata de tomates. Luego recordé que tenía media bolsita de gnocchis en el congelador. En menos de lo que había pensado, tenia un sartén con una salsita espesa, en la que se cocían todos mis ingredientes y se me ocurrió subir la historia en Instagram. Es decir, ni tiempo me dio de subir el procedimiento como en otras ocasiones. Así de rápido fue todo.
Esta receta la hice para comer un par de días, me salieron aproximadamente unas 12 albóndigas. Así que duplicaré mis ingredientes para que salga una comida como para 4 personas, ahí le modificas de acuerdo a tus comensales.
Ingredientes:
- 1 kilo de carne molida preparada (1/4 tz de pan molido, sal y pimienta, una cucharadita de mostaza, salsa de soya o Worcestershire, 1/4 parmesano rallado y un huevo crudo).
- 1/2 cebolla blanca
- 1 calabacita picada finamente
- 1 zanahoria picada finamente
- 1 lata de tomates en conserva, de preferencia solo en su jugo, yo usé marca Cidacos (podrías modificar con unos tres jitomates molidos en media taza de agua).
- sal y pimienta al gusto
- 500 gr de gnocchis sin cocer, o puede ser alguna pasta corta o espaguetis.
- Agua al gusto para rebajar la salsa si espesa muy rápido
- albahaca y queso parmesano.
Mezclas todos los ingredientes para hacer las bolitas de carne. para calcular el sabor, puedes poner un pedacito en el micro para ir ajustando (de niñas nos comíamos la carne cruda, es verdad eso hacíamos). Armas las bolitas y las doras en un sartén con aceite de oliva. Una vez que ya están doradas, agregas la cebolla y dejas que se dore un poco. Agregas la zanahoria y los jitomates con su jugo. bajas la flama y agregas la calabacita y los gnosis así crudos. Y no te despegues de la cocción porque yo por andar pendejeando en el Instagram, se me estaba empezando a evaporar la salsa. Así que remueve con delicadeza y agrega agua en cantidades pequeñas, poco a poco. La carne empezará a sazonar la salsa, por lo que es al final donde podrás sazonar a tu gusto y agregar albahaca fresca. Están listas en unos 10-15 minutos, en cuanto tus gnocchis y las albóndigas estén cocidas por completo y la salsa empiece a burbujear. Para servir ralla el queso y sé un godín feliz como lo fui yo al día siguiente. Aquí está el mini reel que pude hacer.