Dos pastas de emergencia para el Día de la Madre

Fusilli con salsa de pimientos, vegetales rostizados y Linguini Alfredo.

Hay días en el año en los que hay que evitar ir a un restaurant. Año nuevo, los 14 de febrero, cuando hay futbol… pero en especial, si se puede evitar ir a un restaurant el 10 de mayo, hay que tomar la oportunidad. Es entendible que ese día en especial, las mamás no merecen estar metidas en el estrés de la cocina. Por mucho que les encante cocinar y que el resultado sea muy bueno. Por lo menos el 10 de mayo, hay mucha gente que mejor opta por ir a un restaurant y la mayoría de las ocasiones, los lugares están abarrotados y encamotados y termina uno quedándole mal a la jefita.

Por eso, la mayoría de las veces, nosotras cocinamos en casa. Nos dividimos entre mis hermanas, mi mamá y yo, para hacer cosas ricas y celebrar toda la tarde en casa. Mi mamá, como buena madrecita mexicana, siempre está a principios de mayo organizando gente y menú. Pero este año, como estábamos en duelo, mi mamá estaba un poco distraída y total que estábamos en pleno 9 de mayo apenas pensando en hacer el pedido al restaurant de pastas. Claro, cuando llamé a las 4:30 ya las entregas estaban para las 6 pm del 10 de mayo.

Así que entramos en modo pánico mi mamá y yo y decidí hacer pasta y que mi mamá hiciera salmón. Yo la verdad tenía planeado hacer un pan de naranja al que le tengo ganas y que desde abril simplemente no he podido hornear. Otro día será.

Los ingredientes

Paso uno: subir al tanque de gas y verificar que me quedara suficiente para cocinar. Paso dos: Pedir gas de emergencia. Paso tres: Ir al super por los siguientes ingredientes:

Para la pasta de pimientos:

  • Media cebolla blanca
  • dos ajos
  • un pimiento amarillo, uno naranja (y una lata de pimiento rojo asado)
  • medio litro de crema de buena calidad
  • aceite de oliva
  • 500 gr de fusili
  • parmesano al gusto.

Para la pasta Alfredo

  • 500 gr de crema de buena calidad
  • 2 yemas
  • 4 cucharadas de mantequilla
  • 2 ajos
  • 1 taza de queso parmesano (del de verdad, así te lo dejo)
  • sal y pimienta al gusto
  • 500 gr de linguini

Para los vegetales rostizados:

  • dos calabacitas
  • dos berenjenas (no había así que conseguí calabacitas amarillas)
  • media cebolla morada
  • un pimiento rojo o del color que te guste
  • aceite neutral (vegetal, de pepita de uva, etc)
  • sal y pimienta
  • Vinagreta de balsámico para servir (aceite de oliva, vinagre balsamico, una cucharita de miel, otra de mostaza, sal y pimienta)

Tiempo total: A las 11 am estaba en el super haciendo las compras. A la 1:50 pm estaban las dos pastas y los vegetales listos para llevarlos a la casa de mi mamá.

Llegando del super, di gracias a los cielos porque ya habían surtido el gas. Precalenté el horno a 210°C para los vegetales. Puse dos ollas grandes con suficiente agua a hervir (digamos, a tres cuartos). Corté en rodajas los vegetales y los metí al horno con aceite, sal y pimienta. Ya que estaba hirviendo el agua, le puse suficiente sal, unas dos o tres cucharaditas. Soy de la idea de que el agua tiene que estar casi como agua de mar. Empecé a hacer la salsa de pimientos que es la más elaborada, mientras que echaba la pasta a las ollas. Elegí el fusili para esa salsa, linguini para Alfredo.

Doré la cebolla picada, ajo y pimientos en el aceite de oliva, solo a que se suavicen. Agregué los pimientos asados. Luego la crema y se sazona con sal y pimienta. No dejes que la crema hierva. Mueles en la licuadora la salsa. Por otro lado apagas el fuego y enjuagas la pasta, ya que esté al dente. Deja poquita agua de la pasta, como media taza, para que la salsa se suavice un poco. Podría ser también un poquito de vino blanco pero yo no tenía. Sirves la pasta en un refractario y pones poquito de queso parmesano (le robas a la otra pasta).

Mientras, la otra pasta sigue cociéndose porque es el linguini y tarda un poquito más. Una vez lista, la pones a enjuagar en una coladora y en la misma olla donde se cocía, pones la mantequilla con el ajo por unos minutitos, que no se te queme! Mientras vas a batir la crema con las dos yemas e incorporas esto a la mantequilla; Le agregas el queso parmesano rallado y dejas que se empiece a derretir poquito. Agregas sal y pimienta (creo que la pimienta tiene que ser un poquito generosa). Yo le puse como media taza de leche para que se aguardara la mezcla. Usa tu juicio culinario. Posteriormente puse la pasta por tandas como en movimiento envolvente con la salsa y listo.

Durante este tiempo, los vegetales se estuvieron rostizando, así que para la 1:50, estaban las dos pastas y los vegetales esperando a irnos a la casa de mi mamá. En cuanto llegué, montamos los salmones previamente dorados en el sartén sobre los vegetales y los metimos al horno por unos minutos solamente. Ahí estaban ya mi hermana Ale y Nicole su hija picando la manzana para la ensalada de espinaca con queso de cabra. Doramos pan con ajo y mi sobrino Rodrigo metió los portobellos en el hornito con aceite de oliva, sal y pimienta. Por último piqué jitomate deshidratado y aceitunas para montarlas en el pan o agregarlas a cualquiera de las dos pastas. Adriana compró un pastel de camino y Ale ya tenía un cheesecake de cerezas listo. Tuvimos una comida deliciosa, digna del día de las madres.

Sobró tanta pasta que cada quien se pudo llevar suficiente para congelarla.

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