
En abril subí un post en honor a mi tía Gabita que decidió morirse de repente, como dice mi hermana Ale. Ya han pasado varios meses y, aunque seguimos todos extrañándola mucho, su esencia sigue entre nosotros. No hay día en que no encuentro un pequeño detallito en mi cocina, regalo de navidad o de algún viaje.
Este fin de semana, aprovechando las celebraciones del 16 de septiembre, mi mamá hizo chiles en nogada. No te daré la receta porque ni siquiera me acomedí a ayudar a prepararlos. Mi tía Susana vino desde Tuxpan, cargada de una olla de chongos zamoranos hechos por ella misma, y se pusieron a cocer y desvenar los chiles, hacer el relleno de picadillo, desgranar las granadas y preparar la nogada. Y hacer el arroz.

Yo me animé a hacer el pay de queso de Gabita, del que platico en una entrada anterior. Y mira, cuando le pedí la receta del pay a Gabita hace ya algunos años, en el mismo mensaje, ella advertía sobre el tiempo de cocción. Su receta decía «como 46 minutos horno a 200 Este dato no es confiable».
Así que, preparé una costra sencilla de galletas marías que va así:
- Un paquete de galletas marías
- 1/3 de azúcar mascabado o normal
- 1 cucharita de canela
- y 6 cucharadas de mantequilla, como 4/5 de un paquete de 90 gr.
Precalientas el horno a 175°C. Mezclas los secos en un procesador de alimentos y luego incorporas la mantequilla derretida (o en la licuadora pero si no es muy potente, se te puede quemar el motor. En ese caso, mueles las galletas con el azúcar y canela, luego lo pasas a un molde para mezclar con la mantequilla y lo acomodas en un molde tipo pyrex, o uno para pay). Metes la masa al refri 20 minutos y luego lo pones al horno a que se dore por 15-20 minutos.
Mientras puedes ir haciendo el relleno que es tan fácil como echar en la licuadora (o en el procesador, lo que tengas) lo siguiente:
- 250 gr de queso chihuahua o manchego, cortados en pedacitos.
- 4 huevos
- 1 lata de lechera
- Una cucharita de vainilla, y eso es todo!
Mueles todo y una vez que tu costra esté lista, la sacas del horno y le pones el relleno. Bajas el horno a 160° Y puedes poner tu pay sobre una bandeja de cocción. Cueces por media hora y lo revisas, haces la revisión del palillo y lo sacas. porque el mio efectivamente se me pasó por unos 5 minutos y se quemó! pero aún así se lo acabaron todo, no te preocupes si no sale perfecto.
Luego, derretí un poco de ate de guayaba y le puse unos pedacitos de nectarina como topping. Salió buenísimo (quemado y todo, durante el postre poco a poco se fueron comiendo la costra quemada. Ve tú a saber).
Mira, esos fueron 5 minutos de más en el horno…
En fin, que ese día, el espíritu de Gabita estuvo con nosotras. Susana traía una blusa que le heredó, y recordó lo mucho que le gustaban los chongos zamoranos. Meses después, sigo escuchando su voz: no confíes en la receta!