
Vengo de una familia en donde se cocina. Tradicional en muchos sentidos, ¿pero en el de la comida? Innegablemente cocinera.
Mi abuelita Momi era de las que hacía caldos de pollo con patita, mollejas y corazón. Hacía el mejor y más esponjoso arroz rojo y por supuesto, hacía pan de muerto, rosca de reyes, cualquier platillo que dictara el recetario para cada ocasión. En el lado paterno también tenemos unas recetas muy típicas, como el dulce de higo que hacía mi abuelita Rosita con mi tía Martha, simplemente porque los higos nunca maduraban y había un momento en el verano que se desbordaban en la higuera del jardín, y una ensalada de bombones blancos para la navidad que ¡pobre de la tía Tere si no la hace!.
Así que cada navidad tenemos un bacalao del tío Fritz que es verdaderamente delicioso y nada que ver con el guiso naranja del Superama. el Pavo que mi mamá y mi tía Susana inyectan con vino blanco y jugo de naranja la víspera de la nochebuena (la Christmas´eve´s eve), los Romeritos con mole y tortitas de camarón de mi tía Lupita y una ensalada de manzana que hace mi tía Gabita con un secreto que, si me deja, la publicaré porque hace que te pidan la receta, garantizado! Total que hacemos cosas tradicionales, cocinadas por todos al calor de un ponche, vino tinto o una cuba (chilangos, al fin y al cabo).

Yo desde hace muchos años me autocoroné la Reina del Postre Navideño y casi siempre hago algo: he hecho Pavlovas, pastel de chocolate con salsa de frambuesa, un pie de calabaza buenísimo, o uno de nuez con chocolate obscuro que apenas hice la vez pasada, que según las palabras de mi tío Benjamin, «está de miedo».

Como la mayoría de veces toca viajar a la CDMX, es difícil llevarme mis utensilios e ingredientes desde mi casa, así que algunas veces tengo que improvisar o de plano dejar mi título por un pastel comprado de conejito. Este año no sé todavía qué haré. Síganme en mis redes sociales para averiguarlo ;).

En fin, que la primera navidad de la pandemia, se me ocurrió hacer una pechuga de pavo con un par de ingredientes, que sirviera a unas 4 o 6 personas, pensando en reuniones pequeñas, en donde no se iba a comprar un animalote de 10 kilos para quedarse con el recalentado hasta el día de Reyes (como nos pasó en el invierno de 1993 en donde ya soñábamos pavo). Claro que puede ser adaptable a cualquier tamaño de familia o reunión y siempre queda muy festiva, muy navideña y rapidísima.
Esta receta puede ser intercambiada por un lomo de cerdo y también queda muy rico, solo hay que tener cuidado en que no se reseque mucho la carne y al final tener suficiente caldito o guarnición para seguir bañando las porciones individuales al gusto.
Pechuga de Pavo al chabacano seco y arándanos frescos (para 4-6 personas, calcúlale unos 200 gr. por persona)
- 1.5 kilos de pechuga de pavo natural
- 1/2 kilo de tocino en cubitos (si está muy delgado temo que se pierde en el guiso, ya me pasó una vez)
- 1 taza de chabacanos deshidratados, cortados en pedacitos
- 1 taza de arándanos frescos
- 1 pera en pedacitos
- 2 naranjas (jugo y ralladura)
- 1/2 taza de miel maple
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 1/2 taza de vino blanco
La noche antes, marinas la pechuga con el vino blanco y el jugo de una naranja, se inyecta el contenido de líquido que se pueda y el resto sirve para bañar la pechuga.
Una vez listos para cocinar, vas a dorar la pechuga en mantequilla en un sartén grande, para que le quede una corteza doradita simplemente, y la regresas al refractario. Precalienta tu horno a unos 180°C (350°F).
En el mismo sartén, doras el tocino junto con la miel Maple, agregas los chabacanos, arándanos y pera. Dejas que se dore todo y agregas la ralladura de las naranjas y el resto del jugo, también puede ser un poquito del caldo del pavo en el sartén. Viertes las frutas a la pechuga y la metes al horno. Puedes tener preparado un papel aluminio si te fijas que tu caldo se está evaporando muy rápido. Con un cucharón puedes ir bañando la pechuga con el caldo para que siga humectándose durante la cocción. Depende del grosor de la pechuga, estará lista como en media hora, 40 minutos. Con cuidado abre el horno y corta por la mitad para ver si ya está bien cocida.
Queda perfecta con puré de papa, ensalada de manzana y mucho vino espumoso según tu presupuesto (de chicos nos daban Sidra Santoclós).
Aquí va un Reel que hice el 2020 con el paso a paso. ¡Felices fiestas!


































